A la hora de elegir los productos de puericultura suelen surgir muchas dudas en cuanto al tipo de biberón, tetina, marca, etc. Una de las dudas que tienen muchos padres es si es mejor un biberón de cristal o uno de plástico. Te contamos sus pros y contras para que sepas cómo elegir.
La elección entre un biberón de cristal y uno de plástico depende de factores como la seguridad, la durabilidad, el precio y la comodidad.
Biberón de cristal
Ventajas:
- Más higiénico: el vidrio no retiene olores ni sabores y es más resistente a los arañazos, lo que evita la acumulación de bacterias.
- Durabilidad (en calidad): mantiene su forma y transparencia con el tiempo, no se degrada con el calor. No absorbe olores ni cambia de color.
- Ecológico: es reciclable y más sostenible que el plástico.
- Fácil de calentar: soporta todas las fuentes de calor sin problemas.
Desventajas:
- Fragilidad: puede romperse si se cae, aunque muchos modelos tienen fundas de silicona protectoras y están fabricados con vidrio resistente que no se rompe tan fácilmente.
- Peso: es más pesado, lo que puede resultar incómodo para el bebé cuando empieza a sujetarlo por sí mismo.
- Precio: suele ser más caro, aunque depende de la marca
Biberón de plástico
Ventajas:
- Ligero y resistente a golpes: ideal para llevar en el bolso o para bebés que empiezan a sostenerlo. No se rompe y aguanta bien los viajes, golpes, etc. Es mejor para el día a día.
- Precio: más económico.
Desventajas:
- Desgaste: con el tiempo, el plástico se raya y puede acumular bacterias. Además, al calentarlo o esterilizarlo muchas veces puede deteriorarse.
- Riesgo químico: este riesgo ya no existe en la mayoría de los biberones que se venden ya que son “BPA-free”. Asegúrate de que compras biberones que cumplen con esta obligación europea y no te preocupes por ello.
- Olores: puede absorber ciertos olores si no se lava bien después de cada uso.
¿Cuál elegir?
La OMS y la FDA recomiendan usar biberones libres de BPA y evitar calentar el biberón en microondas o lavavajillas a temperaturas muy altas si es de plástico, para minimizar la liberación de sustancias químicas.
No obstante, el plástico libre de BPA sigue siendo muy buena opción si se cuida su desgaste, se cambia cuando empiece a notarse estropeado y se lava adecuadamente con un cepillo para biberones.
Si priorizas seguridad y durabilidad, el biberón de cristal es mejor.
Si buscas comodidad, ligereza y bajo costo, el biberón de plástico puede ser adecuado, siempre revisando su estado regularmente y asegurándote de que esté libre de BPA y ftalatos. En Europa el bisfenol A está prohibido y no se permite elaborar biberones de plástico que contengan este componente, por lo que no es algo por lo que debas preocuparte a priori.
Por eso, la mayoría de los padres opta por biberones de plástico ya que son mucho más cómodos de transportar y usar.
La elección última depende de ti y de tu bebé. Normalmente, se aconseja usar un biberón de cristal para los bebés en sus primeros meses de vida y, una vez que ya hayan crecido, utilizar un biberón de plástico para que pueda manejarlo él mismo.
¿Cuántos biberones necesito?
Una vez que elijas un biberón, compra al menos 6 de diferentes tamaños. Incluso si vas a amamantar, quizás necesites biberones adicionales para almacenar la leche materna extraída.
Fuentes:
American Academy of Pediatrics (AAP) – Plastic Safety and Alternatives for Babies (2022).


