Portear al bebé es muy beneficioso para su desarrollo y su bienestar emocional, pero, eso sí, si se hace de la manera adecuada ya que un porteo incorrecto puede causar daños a la espalda al pequeño. Descubre sus beneficios y cómo llevarlo a cabo.
¿Qué es el porteo seguro y qué implica?
El porteo seguro es la práctica de llevar a un bebé o niño en un portabebés siguiendo pautas que protegen su respiración, postura y temperatura, garantizando que el adulto pueda moverse con libertad sin poner en riesgo al menor.
Las guías internacionales suelen resumirlo en varios principios:
– Vías respiratorias siempre despejadas
La cara debe estar visible, sin telas cubriendo nariz o boca. La barbilla no debe quedar pegada al pecho.
– Posición ergonómica
El bebé debe quedar en forma de “M” (rodillas más altas que el culito) y con la espalda en “C”, lo que respeta el desarrollo de columna y caderas.
– Ajuste firme
El portabebés debe sostener al bebé sin holguras excesivas. Si el adulto se inclina, el bebé no debe “despegarse” del cuerpo.
– Altura adecuada
“A la altura de un beso”: suficientemente alto para poder darle un beso en la cabeza sin esfuerzo.
– Cabeza y cuello bien apoyados
Especialmente en recién nacidos, que no controlan aún la musculatura cervical.
– Control de temperatura
Evitar sobreabrigar, ya que el cuerpo del adulto aporta calor.
Beneficios del contacto piel con piel
El contacto piel con piel (también llamado método canguro) aporta beneficios comprobados para el bebé y para la persona cuidadora. Se recomienda desde el nacimiento y puede continuarse durante semanas o meses.
– Beneficios para el bebé
– Regula la temperatura corporal. Estabiliza mejor la temperatura que una incubadora en muchos casos. Por eso, es muy habitual este método en las UCIS neonatales siempre que sea posible, sobre todo con prematuros.
– Mejora la estabilidad respiratoria y cardíaca. Reduce episodios de apnea y ayuda a mantener un ritmo cardíaco más regular.
– Reduce el estrés y el llanto. El olor, la voz y el calor de la persona cuidadora ayudan a calmar y disminuir cortisol. Pegada a su pecho, puede oír el latido de su corazón, lo que le calma.
– Favorece la lactancia. Estimula el reflejo de búsqueda, mejora el agarre y aumenta la producción de leche. Es importante especialmente en los primeros minutos de vida.
– Fortalece el sistema inmunológico. La exposición temprana al microbioma de la piel del adulto ofrece cierta protección inmunológica.
– Promueve el desarrollo neurológico. Favorece el sueño tranquilo, la organización sensorial y el apego seguro.
Beneficios para la madre o persona cuidadora
– Favorece el vínculo emocional. Aumenta la oxitocina, lo que refuerza el apego y la respuesta sensible al bebé.
– Reduce el riesgo de depresión posparto. El contacto frecuente mejora el bienestar emocional y la autoconfianza en el cuidado.
– Facilita el establecimiento de la lactancia. El contacto constante estimula la hormonación necesaria (prolactina y oxitocina).
¿Cómo llevar a cabo el porteo seguro y usar correctamente el portabebés?
1) Mantén siempre las vías respiratorias despejadas
- La cara del bebé debe quedar visible.
- Nariz y boca libres, sin telas encima.
- Evita que la barbilla se apoye en el pecho (debe quedar un espacio para que entre un dedo).
2) Coloca al bebé en postura ergonómica
- Piernas en posición de “M”: rodillas más altas que el culito.
- Columna en “C” respetando su curvatura natural.
- La pelvis debe bascular hacia adelante (vientre contra el adulto).
- Para recién nacidos, cuidado con el exceso de apertura de piernas.
3) Ajuste firme, sin holguras
- El bebé debe quedar bien sujeto, sin “bailar”.
- Cuando te inclines, el bebé no debe separarse de tu torso.
- El soporte debe llegar de rodilla a rodilla.
4) A la altura adecuada
- “A la altura de un beso”: puedes besar la parte superior de su cabeza sin esfuerzo.
- Si queda demasiado bajo, suele indicar mala tensión o mal ajuste.
5) Sostén de cabeza y cuello
- Especialmente importante en recién nacidos, que no controlan la musculatura cervical.
- La tela debe sujetar sin cubrir la cara.
6) Control de temperatura
- No abrigues en exceso: el cuerpo del adulto aporta calor.
- Usa una capa para ambos si hace frío, nunca múltiples capas para el bebé dentro del portabebés.
7) Mantén una postura cómoda también para el adulto
- Hombros relajados, peso repartido, correa o nudo bien ajustado.
- Un porteo cómodo para ti también es más seguro para el bebé.
Cómo usar correctamente un portabebés (según el tipo)
Mochila ergonómica
- Ajusta primero el cinturón a la cintura o cadera.
- Coloca al bebé, sube el panel y ajusta las cintas.
- Revisa que las piernas salgan libremente y en “M”.
- No uses mochilas “colgonas” (que cuelgan del pubis sin soporte de rodilla a rodilla).
Fular elástico o tejido
- El nudo debe quedar tenso, especialmente con fulares elásticos.
- Para recién nacidos, usa nudos que mantengan el cuerpo bien contenido.
- Evita posiciones tumbadas por riesgo respiratorio.
Mei Tai
- Ata primero la cintura, luego coloca al bebé y ajusta las tiras cruzándolas sobre la espalda.
- Asegúrate de que el panel llegue del cuello a las rodillas.
Bandolera
- Verifica que el anillo esté en posición correcta (sobre la clavícula).
- Ajusta tirón por tirón para lograr firmeza.
- Vigila siempre la vía aérea del bebé, sobre todo en recién nacidos.
Señales de que el porteo NO es seguro
- La cara del bebé no es visible.
- La tela tapa la nariz o boca.
- La cabeza cae hacia adelante o hacia atrás.
- El bebé está demasiado bajo o muy suelto.
- Las piernas cuelgan sin soporte de rodilla a rodilla.
Fuentes
Organización Mundial de la Salud (OMS)
International Hip Dysplasia Institute
La Leche League International
American Academy of Pediatrics (AAP)


