A medida que aprendemos más sobre los bebés en el útero, empezamos a comprender hasta qué punto el tiempo de gestación influye más allá de su desarrollo físico. La conciencia de su entorno comienza mucho antes de que nazcan, así como su capacidad de responder de manera instintiva a los estímulos. En pocas palabras: tienes un impacto en tu hijo durante el embarazo. La cantidad y la forma en que interactuamos con nuestro bebé en esta etapa pueden desempeñar un papel muy importante en la calidad de la relación que tendremos con él a lo largo de la vida (sin mencionar su salud física y mental).
Por razones obvias, las madres gestantes a veces lo tienen más fácil para crear ese vínculo durante el embarazo, pero eso no significa que su pareja no tenga opciones. De hecho, los padres pueden conectar con el bebé durante el embarazo de muchas de las mismas maneras que las madres.
1. Conecta con la mamá
La forma en que cada padre reacciona a la noticia de que su pareja está embarazada es, como mínimo, muy personal. Pero cómo responde y acompaña a la madre a medida que avanza el embarazo es una manera perfecta de empezar a conectar también con el bebé.
Todos sabemos que el embarazo rara vez es perfecto. Puede haber sudores nocturnos, náuseas intensas, vómitos frecuentes, lágrimas inesperadas y una redefinición total de la palabra “impredecible”. Apoyarla en cada patadita del bebé y en cada visita al baño no solo os unirá más como pareja, sino también al pequeño que está provocando todos esos cambios. Además, te dará una idea de cómo cambiará tu vida con la llegada del bebé.
Mantente implicado
Presta atención a los hitos que van alcanzando la madre y el bebé: las semanas de gestación, el crecimiento de la barriga, cómo se desarrolla el pequeño y cómo se encuentra ella. Involúcrate en la preparación de la habitación del bebé, en la lista del baby shower (o celebración de bienvenida), en la compra de artículos esenciales y, en general, en todos los preparativos para su llegada.
Id juntos a una tienda y elegid algunos conjuntos para recibirle. Hablad sobre los cuentos que le leeréis, la música que escucharéis y las actividades que compartiréis. Todo esto no solo os acercará como pareja, sino que también te hará sentir más preparado cuando el bebé llegue.
Estate ahí para tu pareja
El embarazo es duro. Es gratificante, increíble, especial y precioso. Pero también es duro. Y aunque puede ser difícil para ambos, lo es aún más para quien está gestando.
Conecta con esa capacidad de empatía que todos tenemos y ayuda a tu pareja siempre que puedas. Un masaje en los pies puede proporcionar un alivio indescriptible. Ir a por antojos a última hora puede ser todo un salvavidas. Asumir más tareas domésticas es un gran gesto. Preguntarle si puedes ayudarla cuando se encuentra mal demuestra atención y cariño.
Incluso algo tan sencillo como darle las gracias por el enorme esfuerzo que está haciendo al crear una nueva vida y reconocer que está viviendo algo extraordinario puede marcar una gran diferencia. Esta etapa no durará para siempre, y tu apoyo será profundamente valorado, incluso cuando las hormonas hagan de las suyas.
Aprende sobre el embarazo
Un hombre nunca podrá comprender del todo lo que significa estar embarazada. Sí, la “barriguita solidaria” puede ayudar a que ella se sienta menos sola, pero hay mucho más ocurriendo bajo la superficie.
Informarte sobre los cambios físicos y emocionales que experimenta una mujer durante el embarazo te ayudará a entender mejor lo que está viviendo tu pareja. Puedes hacerlo escuchándola con atención y también leyendo sobre el tema, ya sea en libros, artículos o recursos especializados.
2. Acude a las ecografías
Para algunos padres, esa primera imagen borrosa con forma de “judía” puede ser el momento clave para empezar a sentir el vínculo. Para otros, puede que hagan falta varias visitas.
Acudir a las ecografías te permite ver cómo tu bebé crece dentro del útero y sentirte más cerca de él en cada cita. Las fotos y vídeos están muy bien si no puedes asistir, pero la experiencia en directo —escuchar su latido y los sonidos del movimiento en tiempo real— tiene algo realmente especial.
3. Interactúa con tu bebé
Existen distintas formas de relacionarte con tu bebé antes de que nazca, tanto de manera directa como indirecta.
Háblale
Háblale, cántale canciones, acaricia la barriga de mamá (siempre que ella esté cómoda con ello) y disfruta sabiendo que tu pequeño puede oírte y reconocerá tu voz incluso antes de llegar al mundo.
Cuanto más interactúes directamente con tu hijo, más empezaréis a conoceros y más fuerte será el vínculo cuando nazca.
Infórmate sobre su desarrollo
Lee todo lo que puedas acerca del desarrollo del bebé durante el embarazo. Conocer mejor cómo crecen y evolucionan los bebés te ayudará a entender al tuyo más rápidamente. Sabrás cuándo empieza a oír, qué estímulos pueden ser beneficiosos en cada etapa y, como resultado, qué podría gustarle o no.
Crear vínculo con tu pareja, ver cómo tu bebé crece en el vientre e interactuar con él son acciones que te ayudarán enormemente a desarrollar esa conexión durante el embarazo. En conjunto, pueden hacer que todo resulte más real, especialmente para quienes no sienten físicamente cada cambio a diario.
Por supuesto, para crear vínculo también es necesario estar dispuesto a dedicar tiempo y esfuerzo. Por eso, no olvides cuidarte a ti mismo. Descansar, desconectar de vez en cuando del tema del bebé y reservar tiempo para ti puede ser fundamental para mantener la energía. Porque la vas a necesitar toda.


