Existen muchos mitos comunes relacionados con la lactancia que nos pueden dificultar la alimentación de nuestro peque o incluso hacer que abandonemos antes de tiempo la lactancia materna. Descúbrelos y destiérralos.
- “Si tengo los senos pequeños (o grandes), no podré producir suficiente leche”
Mito: Muchas mujeres creen que el tamaño del pecho determina la capacidad de producir leche.
Realidad: La producción de leche depende de la glándula mamaria funcional y del estímulo de succión, no del volumen visible del pecho. Cuanto más pongas al pecho a tu bebé, más leche producirás.
Se ha demostrado que mujeres de todos los tamaños de senos pueden lactar con éxito. Esto es importante para desmontar barreras de autoestima o sentir que “no tengo lo necesario” para amamantar.
- “El calostro (la primera leche) es insuficiente o ‘malo’ para el bebé”
Mito: Que el calostro es poco nutritivo o debe desecharse.
Realidad: El calostro es rico en proteínas, anticuerpos, vitamina A y otros factores protectores, y su volumen reducido es adecuado para los días iniciales. Es la cantidad y el tipo de leche ideal para esos primeros días de vida del peque, todo lo que necesita para alimentarse adecuadamente.
Todos los estudios muestran que, aunque el volumen diario de calostro puede ser relativamente pequeño (30-100 ml/día), es suficiente para los primeros días de vida.
- “Tengo que descansar mis pechos entre tandas para que produzcan más leche”
Mito: Que hay que dar un “reposo” a las mamas entre tomas para “llenarlas”.
Realidad: La leche materna se produce por un mecanismo de oferta-demanda: cuanto más succiona el bebé o se extrae leche, más se estimula la producción. Si se deja demasiado tiempo sin vaciado, la producción puede disminuir.
Recurrir prematuramente a la leche de formula puede reducir la estimulación y por tanto la producción de leche. Si notas que tu peque se queda con hambre o de repente necesita más leche, lo que debes hacer es ponerle más al pecho para producir más.
- “Los bebés amamantados necesitan agua adicional o fórmula para dormir más o estar mejor alimentados”
Mito: Que hay que dar agua, infusiones, o que fórmula hará que el bebé duerma más.
Realidad: La leche humana contiene suficiente agua para el bebé en los primeros meses; no necesita suplementos de agua. En cuanto al sueño, es cierto que algunos bebés alimentados con fórmula podrían dormir más tiempo, pero esto no significa que la lactancia sea inadecuada o que el bebé no esté satisfecho. Ni siquiera que vaya a dormir más por darle leche de fórmula. Si a tu bebé le cuesta dormir, le pasará lo mismo con la leche de fórmula y le estarás quitando los beneficios de la leche materna.
- “La dieta de la madre tiene que ser extremadamente restringida o especial para asegurar una buena leche”
Mito: Que la madre amamantando debe comer solo alimentos ‘especiales’, evita muchas comidas, o que ciertas comidas arruinan la leche.
Realidad: Una alimentación equilibrada es suficiente. Aunque hay alimentos que pueden afectar al bebé (muy raramente y normalmente en casos de alergias o intolerancias), la mayoría de las madres pueden comer una dieta variada y normal. De hecho, cuanto más variada sea tu dieta más fácil será que se acostumbre a nuevos sabores al introducir la alimentación complementaria.
- “El modo de alimentación (lactancia prolongada) arruinará mis pechos / me hará quedar flácida”
Mito: Que amamantar causa que los pechos “caigan” o pierdan forma.
Realidad: Los cambios en la forma o firmeza de los senos están más relacionados con la gravedad, genética, fluctuaciones de peso y embarazo, que con la lactancia en sí.
Si quieres cuidar tus pechos, evita cambios bruscos de peso y haz ejercicios en la zona.
- “Si una madre está enferma o toma medicamentos, debe dejar de amamantar”
Mito: Que cualquier enfermedad o medicación contraindica la lactancia.
Realidad: En la mayoría de los casos, sí es seguro continuar la lactancia, incluso si la madre está enferma, ya que produce anticuerpos que pasan al bebé. Solo en ciertos medicamentos o enfermedades graves puede requerirse suspensión. Para comprobar si puedes tomarte un medicamento o no mientras estás dando el pecho, puedes consultar a tu médico o mirar en la web e-lactancia.org.
- “La lactancia prolongada (más de 12 meses) es perjudicial”
Mito: Que amamantar por más tiempo “malcría” al niño o que es perjudicial.
Realidad: No hay evidencia de que la lactancia más allá de los 12 meses sea perjudicial. De hecho, tanto la Organización Mundial de la Salud como otros organismos recomiendan continuar hasta los 2 años o más, junto con alimentos complementarios desde los 6 meses.
- “Si el bebé está llorando es que no recibe suficiente leche”
Mito: Que cada vez que el bebé llora o está inquieto es señal de que “no está siendo bien alimentado”.
Realidad: Aunque puede ser una señal, el llanto o la inquietud del bebé tiene múltiples causas. No siempre implica insuficiencia de leche. Es importante evaluar ganancias de peso, tomas efectivas, etc.
- “Si estoy amamantando, no puedo quedar embarazada”
Mito: Mientras das el pecho, es imposible quedarse embarazada.
Realidad: Aunque la lactancia puede reducir la fertilidad temporalmente, no es un método anticonceptivo totalmente seguro a menos que se cumplan condiciones específicas.
Este efecto se llama Método de Amenorrea de la Lactancia (MAL) y solo funciona de manera confiable si:
- La madre no ha tenido su menstruación desde el parto.
- El bebé tiene menos de 6 meses.
- El bebé se alimenta exclusivamente al pecho, sin intervalos largos ni suplementos (ni agua ni fórmula).
Si cualquiera de estos tres puntos no se cumple, la fertilidad puede volver y la madre puede quedar embarazada.
Un estudio publicado en Contraception Journal muestra que la eficacia del MAL disminuye significativamente después de los 6 meses o cuando se introduce alimentación complementaria.
Por lo tanto, si la madre desea evitar un nuevo embarazo, debe considerar otro método anticonceptivo compatible con la lactancia, como los métodos basados en progestina o los de barrera.
Es fundamental dar información clara, basada en evidencia, para apoyar a las madres que amamantan. La lactancia materna puede presentar retos, pero muchos de los “problemas” que se atribuyen a ella tienen su raíz más en falta de apoyo, información o técnica, que en imposibilidades fisiológicas.
Si tienes dudas, busca un asesor de lactancia y recuerda que la lactancia materna exclusiva es el mejor alimento en los primeros 6 meses de vida del bebé.
Fuentes:
Acheampong AK, Abukari AS. Myths About Breastfeeding as Voiced by Lactating Nurses and Midwives: A Qualitative Study at the Greater Accra Region of Ghana. SAGE Open Nurs. 2024 Jan 23;10:23779608231226068. doi: 10.1177/23779608231226068. PMID: 38268950; PMCID: PMC10807345.
Organización Mundial de la Salud
Labbok, M., & Krasovec, K. (1990). Toward consistency in breastfeeding definitions. Contraception, 42(6), 443–456.


